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EL   CAMINO   DE   LAS   LLAMAS

Hacia mis 14 años cayó en mi manos un fascinante libro de autor argentino: “El Camino de las Llamas” de Hugo Wast.

Más tarde la vida me llevaría a recorrer uno de estos caminos desde Ventilla hasta la cumbre del Taqesi, para luego bajar hasta la Mina Chojlla en los Yungas de La Paz.
(Vea dicho camino en la Foto del Tomo II de "Bolivia Mágica" de Hugo Boero Rojo et alii a la derecha.

En estos cuatro últimos años pude ir tres veces desde el abra de Pujzara hasta Calderillas (Tajzara, Sama, Tarija)por otro de estos caminos precolombinos

¿Conoce usted esta canción de Atahualpa Yupanqui?:
"Caminito del indio,
Sendero qolla sembrao e piedras...
Caminito que anduvo de Sur a Norte mi raza vieja...
Caminito que junta el valle con las estrellas."

(Las Llamas son foto de Omar Mendoza de PROMETA-Tarija)

Los 25 mil kilómetros de los Caminos precolombinos eran para caminar. Y se caminaban.
El habitante de las alturas bolivianas recorría distintos pisos ecológicos en los meses de invierno para hacer un trueque de sus productos por los Valles interandinos y las zonas Tropicales de Bolivia.

Cada campesino llevaba cerca de un centenar de llamas cargadas -con no más de 30 kilos cada una- de la producción excedentaria de Papas y sus derivados deshidratados, el Chuño y la Tunta, la Quinua, la Qañawa, Ocas e Isaños y su derivado la Kaya, Habas, pitos o harinas tostadas, charque de llama, sal, taquia y poco más.
La foto de estos alimentos es también de "Bolivia Mágica" de Hugo Boero Rojo, en su Tomo II

Luego las llamas fueron cambiadas, a veces, por mulas. Pero las recuas de llamas no se han perdido del todo

Enlaces

El canje de los alimentos de las alturas: Por los alimentos de los valles