Make your own free website on Tripod.com
QUEDAN LOS POBRES Y DIOS

La OP sique siendo la opcion por los pobres, textualmente. Quiero decir, sigue siendo una conciencia de que los pobres son la opcion del mismo Dios, el Dios de Jesus. La Biblia entera, y, sobre todo, la palabra, la vida, la muerte y la resurreccion de Jesus, nos confirman en esta conciencia teologica, teologal, de que Dios opto, opta y seguira optando por los pobres, sus hijos “mayoria” prohibidos de ser plenamente humanos, por sistemas de prepotencia y de marginacion.
La OP es “por los pobres”: fundamentalmente, los que no tienen, los que no pueden, aquellos que viven las “carencias” de la vida normal, economicamente: falta de tierra, de vivienda, de salud, de educacion, de participacion- Los prohibidos de vivir plenamente su dignidad de personas, hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas.
Optar significa siempre “volverse hacia”, entregarse, comprometerse. Cuando se opta por los pobres se opta contra las causas, las estructuras, los sistemas que hacen pobres a los pobres y les impiden vivir con dignidad esa condicion humana, historica, de hijos e hijas de Dios, hermanos y hermanas, Hoy la OP es de mayor actualidad. Por dos motivos. Los pobres son mas en numero, en America Latina, en todo el tercer mundo. Y son mas pobres. Es mayor el empobrecimiento.
El propio papa Juan Pablo II- sus ultimos documentos, sus enciclicas sociales, sus textos con ocasión del dia de la Paz, en estos ultimos años, y varios de sus discursos en los diferentes viajes - lo ha acentuado, lo ha explicitado. Santo Domingo – sin hacer un analisis mayor de la situacion economicosocial del continente-, repite en varias ocasiones las mismas palabras de “empobrecimiento mayor creciente”.
Es mas actual tambien hoy la OP porque hay muchos intereses que quieren desactualizarla. Entre los poderosos, evidentemente, pero tambien en la conciencia o cansada o dormida o egoista de muchos cristianos. Son muchos los que estan cansados –dicen, de oir hablar de la opcion por los pobres. (A mi me gusta responderles que seguramente los pobres estan mucho mas cansados de ser pobres). Simultaneamente, esta opcion se ha hecho mas actual porque se ha hecho tambien mas dialectica.
Este cansancio, estas ganas de marginar la misma opcion, de considerarla como ya pasada, por un lado, y por otro lado, el movimiento ascendente de conciencia popular –en America Latina de un modo muy especial, en todo el tercer mundo, y en los sectores solidarios de la sociedad del primer mundo, los medios de comunicacion con sus bienes y sus males – nos facilitan tambien esta conciencia. Podriamos decir de un modo global que las mayorias oprimidas, prohibidas, marginadas (como pobres, economicamente tales; como culturas, hasta ahora consideradas subculturas, culturas menores, culturas al margen-) estan adquiriendo una conciencia clara no solo de sus derechos, iguales a los derechos de cualquier otro pueblo o cultura, o de cualquier otra persona humana, estan adquiriendo la conciencia de su protagonismo en la historia.
Los teologos y los sociologos de la liberacion nos han hablado con frecuencia de “la logica de las mayorias”. Podriamos, deberiamos hablar hoy de la conciencia creciente de las mayorias, y del protagonismo de las mayorias. De un modo difuso unas veces, de un modo mas consciente otras, se siente, se palpa en la vida social la reivindicacion de la igualdad entre los varios sectores de cada pais y de los paises o naciones entre si.
Siguen ahí las estructuras (la ONU misma, el FMI, el Banco Mundial..) marginando, excluyendo....y esa misma exclusion crea una conciencia mayor de la iniquidad del sistema sociopolitico-economico que se nos ha impuesto, como exasperacion, como el “no va mas” del capitalismo, transnacionalizado, que hace de la sociedad humana un mercado simplemente, que proclama el derecho exclusivo de una minoria insignificante, y justifica la inmensa exclusion de la inmensa mayoria. Al reves de lo que la propia Biblia -–Palabra de Dios – con respecto al “resto de Israel” un resto sacramental de la humanidad toda, progresivamente liberada y salvada- el neoliberalismo proclama el derecho y el futuro de un resto que excluye al otro resto mayoritario, inmenso, de la humanidad.
El triunfo del neoliberalismo coincide- es causa en parte, en parte efecto con la caida del socialismo real, con el retroceso – o la transicion por lo menos de ciertas revoluciones sociales, politicas, mas radicales. El pragmatismo del neoliberalismo se asienta feliz sobre el desmoronamiento de muchas utopias. Y ese pragmatismo, que tiene en sus manos la economia, los medios de comunicación...facilmente justifica en la conciencia inmadura, o cansada, o fatalista de muchos, el que las cosas sean asi. La derechizacion de la economia es tambien, con mucha frecuencia, de las Iglesias, de las religiones. El “nova mas” proclamado por el neoliberalismo, de un modo conformista o de un modo fatalista, acaba tambien siendo con mucha frecuencia el no va mas de una aceptacion del mismo pueblo.
En la Iglesia, en las ultimas decadas, mas fundamentalmente a partir del pontificado de Juan Pablo II, estamos viviendo una involucion, un autentico conservadurismo eclesial, eclesiastico. Tambien el Concilio Vaticano II fue una autentica revolucion eclesial y abrio el horizonte para muchas utopias dentro y hasta fuera de la Iglesia. De unos años para aca se le vienen recortando las alas a esta utopia que nos abrio el Concilio Vaticano II.
En America Latina, como en ninguna otra region del mundo, el Concilio levanto el eco y la praxis de Medellin y Puebla. En nuestra Iglesia latinoamericana, el Concilio se encarno, se ubico, en una teologia nueva, propia, la teologia de la liberacion, en una pastoral explicita de multiples pastorales que llamamos “especificas” que significaban fundamentalmente la acogida el clamor de las mayorias marginadas y de los varios sectores de esa marginacion: indigenas, negros, campesinos, mujeres, menores, migrantes. La utopia se hizo carne y sangre de nuestra iglesia, y muy particularmente de las bases mayoritarias de nuestra Iglesia; de un modo mas concreto en las propias comunidades de base.
Con ocasión de Santo Domingo se levanto una gran interrogacion sobre el futuro de este proceso de ubicación por un lado, y de liberacion por otro, simultaneamente entendidas las ubicación y la liberacion. (Me gusta recordar que la nueva evangelizacion solo puede ser “nueva”, para nosotros, si verdaderamente es “nuestra”; la vieja evangelizacion no fue nuestra; era colonizadora: nos venia impuesta, desde fuera; ignoraba las culturas del continente; y facilmente dejaba de lado el clamor, los derechos, las aspiraciones de la inmensa mayoria.
Afortunadamente, y a pesar de los intentos claros y programados de cortar el proceso eclesial latinoamericano por parte de sectores de la Curia y por parte de sectores conservadores del mismo continente eclesiastico. Santo Domingo no nego el proceso; confirmo las opciones mayores de Medellin y Puebla y abrio, por otra parte, el horizonte inmenso de la inculturacion, que significa, en ultima instancia, una renovada opcion por los pobres y por los “otros”. Seria fatal, evidentemente, y seria tambien “hacer el juego” a los que quisieran dejar de lado la opcion por los pobres, imaginar que la inculturacion es la nueva gran opcion de nuestra iglesia. La opcion por los pobres sigue siendo “la” opcion evangelica, mucho mas que una prioridad.
Una opcion eterna en el tiempo, dentro de la historia, Aquí podriamos traer tambien la palabra de Jesus: “pobres siempre los tendreis-“ ¡Cada vez tendremos mas pobres? Esperemos que no sea asi, que no sea tan inicua la humanidad, hija de Dios, y que el Dios de las mayorias, de los pobres, de los pequeños, consiga imponerse, misericordiosamente, sobre el camino de esta historia tan egoista hoy, tan excluyente. Es curioso recordar con que obsesion se quiere pulir, perfilar, condicionar, la opcion por los pobres. Añadiendole aquel “ni exclusiva ni excluyente”., y se olvida que la economia, la politica, la sociedad en sus estructuras y en sus poderes, son cada vez mas exclusivas y excluyentes. Hoy, como nunca, la opcion por los pobres deberia ser radical.
Deberia ser al servicio de la mayorias, incluyendo tambien –eso si. Y con mucha lucidez, y hasta las ultimas consecuencias – la opcion por los pobres “otros”, la opcion por las culturas – valga la palabra – “empobrecidas” por ser prohibidas, marginadas, desconsideradas. No es que todo sea oscuro, ni es que podamos aceptar el pesimismo como horizonte. De un modo difuso. Informal – como se da la economia informal en la sociedad – en la misma sociedad y en la Iglesia muy concretamente, dentro del movimiento popular social o eclesial, hay una conciencia, una organización y una praxis alternativa y ascendente de los mismos pobres.
Un signo feliz es la misma Campaña Continental de los 500 años de Resistencia, inicialmente indigena, despues indigena y negra; despues, mas ampliamente, indigene, negra y popular. Dentro de la Iglesia hay conquistas irreversibles, de conciencia, de participacion, de liberacion de esas mayorias. La misma teologia de la liberacion, la espiritualidad de la liberacion (antes y despues), las comunidades eclesiales de base, las pastorales especificas (como decia), la “Biblia en las manos del pueblo”- Ninguna ley, ninguna prohibicion, ninguna conferencia – ni siquiera episcopal, continental - podria cortar esa “caminhada”, como decimos en Brasil, este proceso, porque ya la misma Iglesia oficialmente lo ha reconocido y bendecido, y porque responde – repito- en ultima instancia al programa pastoral del Dios de Jesus.
Sigue siendo verdad que a Jesus y a la comunidad de sus seguidores, el espiritu los ha ungido para anunciar la buena noticia a los pobres, la liberacion a los cautivos, y un tiempo “alternativo” de Gracia, ya aquí, en el tiempo, para que la esperanza de la tierra prometida, la “tierra sin males” de los guaranies, la “Patria Mayor” de todos, no sea una esperanza increible. Dios no quiere que esperemos de un modo absurdo.
A Dios le gusta ser transparente. A Dios le gusta salir al encuentro de nuestro propio corazon, en un tu-a-tu amoroso y lucido. Los derechos de los humanos son los intereses de Dios en ultima instancia. Imágenes suyas somos como personas, imágenes individuales; imágenes colectivas suyas, como pueblos. De la opcion por los pobres, pues, quedan los pobres y queda el Dios liberador de los pobres.

MONSEÑOR PEDRO CASALDALIGA


Enlaces

¿Regresas a Fe Liberadora?:
¿Prefieres el Menú principal?: ¡Eres bienvenid@ siempre!